En este curso desaparece la "promoción automática"
LA LEY DE CALIDAD ENTRA EN ESCENA
La desaparición de la “promoción automática” y la entrada en funcionamiento de criterios más precisos para evaluar, que sustituyen al “necesita mejorar” o al “progresa adecuadamente”, son algunas de las novedades del nuevo curso académico. Los proyectos de desarrollo de la Ley de Calidad de la Educación se implantarán a lo largo de cinco años e introducirán, entre otras innovaciones, la repetición de curso con más de dos materias suspendidas, los exámenes de recuperación, los itinerarios formativos en Secundaria Obligatoria y la vuelta de la reválida al final del Bachillerato.
 
 
 
El curso escolar que ahora se inicia será el primero en el que se pongan en marcha algunas de las novedades de la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE), que se implantará de forma escalonada a lo largo de cinco años. A comienzos del verano, el Gobierno aprobó el calendario de esta reforma –concluirá en el curso 2007-08–, junto con otros decretos sobre la Educación Preescolar y las enseñanzas comunes en Infantil, Primaria, Secundaria Obligatoria y Bachillerato.
La norma impulsada por Pilar del Castillo quiere promover una nueva cultura del esfuerzo y de la evaluación. Así, una de las principales novedades que entra ya en vigor este curso es la supresión de la denominada “promoción automática”, por la que se podía promocionar al curso siguiente con todas las asignaturas suspendidas. A partir de ahora, en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), aquellos que suspendan más de dos materias tendrán que repetir. Por ese motivo también vuelven los exámenes de recuperación –que hasta ahora no existían–, para que los estudiantes tengan la oportunidad de superar materias en las que van rezagados. Los responsables del Ministerio creen que con ello “se elimina el espejismo del actual sistema, que supone una gran desmotivación para profesores y alumnos, que veían que sin esfuerzo se podía pasar de curso”. No hay que olvidar que el título de Graduado en Educación Secundaria, según la LOCE, se obtendrá si se han aprobado todas las materias; de no ser así, sólo se podrá optar a un Certificado de Escolaridad donde constarán los años cursados.
En este curso 2003-04 se aplicarán además los nuevos criterios de evaluación; los padres ya no volverán a leer en las notas de sus hijos conceptos como “necesita mejorar” o “progresa adecuadamente”, que serán sustituidos por los tradicionales “Sobresaliente”, “Notable”, “Bien”, “Suficiente” e “Insuficiente”. A partir de la ESO estas calificaciones irán acompañadas de una nota numérica de cero a diez; además, quienes obtengan una calificación de 10 en una asignatura determinada podrán recibir, como premio a su esfuerzo, la también recuperada “Matrícula de Honor”.

De nuevo el preescolar
INICIACIÓN PROFESIONAL

Los programas de Iniciación Profesional previstos en la LOCE constituyen un motivo de enfrentamiento entre los sectores de la comunidad educativa. Sus detractores creen que han sido ideados para “separar”, “segregar” o “aislar” a los alumnos que no tienen un rendimiento adecuado en Educación Secundaria. Sin embargo, los redactores de la ley de Calidad los ven como “una nueva oportunidad” para que estos estudiantes puedan recuperar el terreno perdido y seguir en el sistema educativo.
La iniciación profesional está prevista para los estudiantes que a partir de los 15 años no cumplen con los objetivos del currículo contemplados en la ESO. Los citados programas sustituyen a la actual Garantía Social de la LOGSE pero, a diferencia de lo contemplado en dicha ley, conducirán a la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria. La duración de la Iniciación Profesional será de dos cursos académicos, durante los que se reforzará la formación básica del alumnado en contenidos lingüísticos, matemáticos, idiomas y educación física; paralelamente, los estudiantes se iniciarán en alguna de las especialidades del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, incluyendo periodos de prácticas en centros de trabajo.



Otra de las novedades de este nuevo año académico es que las Comunidades Autónomas pueden establecer la implantación anticipada del Preescolar (0-3 años), un nivel que había desaparecido con la LOGSE. El Preescolar, que es voluntario para las familias, pretende desarrollar la atención educativa y asistencial a la primera infancia. Los centros que se hagan cargo de este nivel tendrán que tener espacios diferentes según la edad y el número de niños escolarizados y los profesionales que trabajen en ellos serán maestros en Educación Infantil o Técnicos Superiores (FP) en la misma especialidad.
La etapa de Educación Infantil (3-6 años) seguirá siendo voluntaria, pero a partir de ahora se convierte también en gratuita para las familias que lleven a sus hijos a centros privados concertados. Los niños se iniciarán aquí en el aprendizaje de la lectura y la escritura, y a partir de los 5 años, comenzarán ya a estudiar una lengua extranjera. Y no será la única innovación: se pretende también que a esta edad las nuevas tecnologías comienzan a utilizarse como herramienta formativa.
Hasta aquí las novedades del nuevo curso, pero el año que viene tanto el Preescolar como la Educación Infantil se generalizarán y entrará también en escena el primer curso de la nueva Educación Primaria (6-12 años). Con ella se adelanta el estudio obligatorio de un idioma a los seis años –con la LOGSE era a los ocho– y se incluyen los ordenadores como apoyo en todas las áreas. La nueva Primaria hará especial hincapié en aspectos como la comprensión lectora, la expresión oral o el desarrollo de la lectura, teniendo como objetivo la reducción del fracaso escolar (uno de cada cuatro alumnos abandona hoy el sistema educativo sin haber obtenido ningún título). Por ello se pone especial énfasis en el refuerzo de las denominadas materias instrumentales, sobre todo la Lengua (todos los alumnos estudiarán cinco horas por semana en 1º y 2º) y las Matemáticas.

Valores y normas de convivencia
Los impulsores de la reforma consideran que en esta primera etapa de la escolaridad obligatoria han de primar los “valores y normas de convivencia” y los “hábitos de esfuerzo y responsabilidad en el estudio”. Las áreas que tendrán que cursar los alumnos son: Ciencias, Geografía e Historia; Educación Artística; Educación Física; Lengua castellana; Lengua oficial propia de la Comunidad Autónoma (en su caso); Idioma; Matemáticas; y Sociedad, Cultura y Religión.
La evaluación en Primaria será continua y los escolares pasarán de ciclo si alcanzan los objetivos del currículo; de lo contrario, podrán permanecer un curso más en el mismo ciclo, aunque una sola vez a lo largo de toda la etapa. Los decretos prevén clases de apoyo para aquellos que acceden al ciclo siguiente con algunas de las áreas evaluadas negativamente. También se flexibilizan los periodos de escolarización en el caso de alumnos superdotados y se contemplan medidas de apoyo para los escolares con necesidades educativas especiales. Al creciente fenómeno de la inmigración se pretende responder con programas específicos de Lengua y Cultura españolas para alumnos extranjeros, que se harán extensivos a ESO y Bachillerato, para facilitar la integración de este colectivo.

En la etapa Infantil los niños se iniciarán a los cinco años en el aprendizaje de una lengua extranjera

El Bachillerato tendrá tres modalidades: Artes, Ciencia y Tecnología, y Humanidades y Ciencias Sociales

Comienzan los itinerarios
La Educación Secundaria Obligatoria (12-16 años) se dividirá en cuatro cursos; los dos primeros serán comunes para todos, mientras que los dos últimos tendrán materias comunes –siete en 3º y seis en 4º– y específicas –tres en 3º y otras tres en 4º–, que conformarán los denominados itinerarios.
La reforma prevé dos itinerarios en 3º de ESO (Tecnológico y Científico-Humanístico) y tres en 4º (Tecnológico, Científico y Humanístico). Los alumnos podrán optar libremente por estos trayectos teniendo en cuenta que su decisión no será irreversible, es decir, la elección de un itinerario en 3º podrá ser modificada al curso siguiente. En cualquier caso, todos los itinerarios llevarán al mismo título: Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.
En la nueva ESO, que comenzará a aplicarse en el curso 2004-05, se van a introducir también medidas de refuerzo y actividades para el fomento de la lectura, la expresión oral y el uso de las nuevas tecnologías. Otra novedad es que se introduce el Latín en 4º de la rama Humanística –antes no existía– y la Cultura Clásica pasa a ser una asignatura común en 3º.
Por otro lado, los alumnos que estudien Bachillerato (16-18 años) podrán escoger entre tres modalidades: Artes, Ciencia y Tecnología, y Humanidades y Ciencias Sociales. Las tres ramas contarán con materias comunes, específicas de cada modalidad y optativas. Siguiendo las recomendaciones de la UE, la reforma en esta etapa incide sobre todo en el protagonismo de una segunda lengua extranjera, que de ser una materia meramente optativa pasa a convertirse en obligatoria en la modalidad de Humanidades, además de mantener su optatividad en el resto de ramas. Al mismo tiempo, en todo el Bachillerato se quieren cuidar las actividades que estimulen la lectura, la expresión oral y la comunicación; además se introducirá una asignatura específica de “Tecnologías de la Información” en la modalidad de Ciencia y Tecnología.

Con esta reforma las notas recobran conceptos como “Sobresaliente”, “Suficiente” o “Insuficiente”.

Para lograr el título de Bachiller, los estudiantes tendrán que haber superado todas las asignaturas de los dos cursos y la Prueba General de Bachillerato (PGB), la nueva reválida. La calificación de esta etapa será la media entre la nota obtenida en la PGB, que contará en un 40 por ciento, y la media del expediente académico, que supondrá un 60 por ciento.

Sociedad, cultura y religión
Sin duda el aspecto más polémico de la nueva Ley de Calidad es el referido a la clase de Religión, que con la LOGSE era considerada como optativa y no computaba para el expediente académico. Sin embargo, con esta reforma habrá una nueva área denominada “Sociedad, Cultura y Religión”, que será obligatoria y formará parte del tronco común de materias desde el primer curso de Primaria hasta 1º de Bachillerato, por lo que será evaluable y computable para la nota media y para pasar de curso, una decisión que ha vuelto a reabrir el debate sobre la Religión y que ha provocado el rechazo de partidos como PSOE e IU, sindicatos como CC.OO. y FETE-UGT y organizaciones de padres progresistas como CEAPA. La asignatura de “Sociedad, Cultura y Religión”, que comenzará a impartirse en todos los niveles a partir del curso 2004-05, tendrá dos vertientes, confesional y laica, ambas con las mismas consecuencias académicas; la versión laica abordará fundamentalmente la historia de las religiones y será impartida por profesores de Historia y Filosofía.

Daniel Vila

 
 
 
Vuelve la reválida

Con la Ley de Calidad vuelve la reválida, que ahora se denominará Prueba General del Bachillerato (PGB) y entrará en vigor en el curso 2005-06. Con la desaparición de la selectividad dicha prueba será el referente para el acceso a los estudios universitarios. Se realizará tras haber aprobado todas las asignaturas del Bachillerato y su aprobación supondrá el título de Bachiller. Para los responsables del MECD la PGB “va a suponer un acercamiento de nuestro sistema educativo a la realidad de la mayor parte de los países de la Unión Europea, ya que actualmente sólo España y Grecia no disponen de una prueba de este tipo”.
El examen será externo a los centros educativos y cada Comunidad Autónoma se encargará de organizarlo y desarrollarlo en su ámbito de gestión. Según la titular del MECD, Pilar del Castillo, la nueva reválida evitará los “miedos escénicos” que hoy se producen con la selectividad. “Los alumnos se tienen que desplazar a las universidades con los consiguientes temores que ello comporta, porque salen del medio al que están habituados. Sin embargo a partir de ahora esa prueba se celebrará en el entorno geográfico y espacial del Bachillerato.”

Dos partes
La PGB constará de dos partes: una común para todos los alumnos, que incluye como novedad una prueba escrita y oral de lengua extranjera. A juicio de Del Castillo, “el conocimiento de un idioma hoy en día es esencial, por lo que su aprendizaje y también su expresión oral han pasado a ser una materia casi instrumental, que va a afectar de una manera clara al futuro profesional y a la vida personal del individuo”. El alumno deberá realizar también un análisis y comentario de un texto histórico o filosófico, y otro tanto de un texto literario en castellano, sobre el que tendrá que elaborar un resumen, un comentario sobre la estructura y una crítica, además de responder a cuestiones de lengua y literatura. La segunda parte del examen será específica, dependiendo de la modalidad del Bachillerato cursado.
Cada una de las dos partes de la prueba recibirá una calificación independiente y la nota global se sacará de la media de ambas. Como novedad, cuando la calificación de una de las partes de examen sea de cinco puntos o más, ésta servirá para sucesivas convocatorias, en el caso de que el alumno haya suspendido el conjunto de la PGB. Habrá hasta cuatro oportunidades de aprobar la nueva reválida, de la que se prevén dos convocatorias por curso –una ordinaria y otra extraordinaria–, aunque si un estudiante no se presenta al examen la convocatoria no se considerará consumida.

Subir
|sumario| |portada| |mapa|
|educación|| |el navegante| |consumo | |el médico|
|reportajesl| |viajes| |columna| |perfil| |información Muface|
|relato| |agenda| |libros y revistas| |bienestar| |staff| |ediciones atrasadas|