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Felipe II y el Renacimiento
Tiziano, Arcimboldo, El Greco, El Bosco, Patinir, Sánchez Coello, Parmigianino,
Van der Weyden, Correggio, Juan de Flandes, son algunos de los artistas representados
en la exposición Felipe II, un príncipe del Renacimiento (Museo del
Prado, hasta el 10 de enero), una de las tres grandes muestras organizadas con motivo
del cuarto centenario de la muerte del Rey Prudente. El Patrimonio Nacional, el Metropolitan
de Nueva York, el Louvre, el Kunsthistorisches de Viena, la Galería Borghese
de Roma, los Uffizi de Florencia o la National Gallery de Londres han aportado obras.
La muestra está dividida en siete secciones, dedicadas a la familia del Rey,
su formación, el modelo estético de la Antigüedad clásica,
los retratos, la religiosidad de la época y del propio Rey, la propaganda
y antipropaganda real, y el coleccionismo. A través de ellas se puede ver
el sentido y el valor de las imágenes artísticas en una corte del Renacimiento,
que eran la educación cultural y estética, pero también la representación
política y la manifestación religiosa y el estímulo de devociones.
Una nueva y excelente oportunidad de acercarse al reinado de Felipe II por la siempre
grata vía del arte.
Magritte
También es éste el año del centenario del gran pintor belga
René Magritte, uno de los surrealistas más originales, maestro en el
arte de yuxtaponer lo cotidiano y lo turbadoramente extraño. En sus cuadros,
como dijo un crítico, se da, de un modo abrupto, la violación del sentido
común, normalmente a plena luz del día. De este artista obsesivo, radicalmente
figurativo, de fuerte contenido erótico y con un particular sentido del humor
se inaugura una exposición el próximo 20 de noviembre en la Fundación
Joan Miró de Barcelona. La muestra recoge cinco grandes temas de la obra de
Magritte: narrativa y misterio, encuentros fortuitos, metamorfosis, mecanismos del
lenguaje y el cuadro dentro del cuadro.
Sorolla
Hasta el 17 de enero puede verse en el Museo Thyssen-Bornemisza (después irá
al de Bellas Artes de Valencia) la exposición Sorolla y la Hispanic Society.
Una visión de la España de entresiglos. La muestra recoge la serie
que Sorolla hizo sobre las regiones españolas, telas de grandes proporciones
que reflejan fiestas, procesiones, bailes, romerías y demás actividades
populares que dan una visión de la España de principios de siglo. Se
completa con una serie de retratos, muchos vinculados a la generación del
98, así como bocetos y estudios en papel.
Crónica sin Equipo
Joan Antoni Toledo (1940-1995) fue el miembro efímero del Equipo Crónica.
Su pertenencia al grupo duró sólo unos meses, pero la influencia de
su estilo la mantuvo siempre. Cronista urbano, alimentado de los mitos del cine y
la novela policíaca, crítico, figurativo a ultranza, defensor de la
simplicidad frente a la retórica, Toledo fue construyendo una obra importante,
imprescindible para entender el arte español de las últimas décadas.
Una retrospectiva sobre su obra puede verse en el IVAM hasta el 29 de noviembre.
Lindner
Alemán afincado en Nueva York, Richard Lindner pintó en los años
del pop-art, pero esta corriente apenas es perceptible en su obra. Fue un solitario
de mirada escéptica, atraído especialmente por el lado sórdido
de la sociedad que encontraba sin dificultad en las calles de Nueva York: gangsters,
prostitutas, niños monstruosos, imágenes del circo para mostrar el
circo de la vida; un mundo semejante al de su compatriota Grosz. De hecho, Lindner
nunca renunció a su tradición europea, y es esa conjunción de
tradiciones lo que da fuerza a su obra y mejor le caracteriza.
África
La exposición Africa: magia y poder. 2.500 años de arte en Nigeria
supone una magnífica ocasión de acercarse a un arte poco conocido.
Pues no es sólo el previsible primitivismo africano lo que puede encontrar
el visitante, sino un clasicismo que no desmerece del que, en su día, salió
de Egipto o Grecia. Se puede ver en la Fundación La Caixa de Barcelona hasta
el 13 de diciembre, y más tarde estará en Madrid y Sevilla.
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