El mito del Destino personal, del daimon protector, del ángel que nos mira, ha sido una experiencia común a innumerables tradiciones y culturas. Rescatar lo que hay de válido en esta experiencia como fuente de sentido es la propuesta de El código del alma, una obra en la que el gran renovador de la psicología junguina, James Hillman, nos invita a un uso creativo del mito dentro de lo cotidiano, a ser personas en vez de sujetos, individuos en vez de cifras estadísticas. También entre los mitos personales cabría situar a esta Enciclopedia intuitiva, sintética y práctica, del maestro Antonio Álvarez; una obra que la editorial Edaf recupera en edición facsímil, para adictos de la nostalgia. Del ayer al hoy, la editorial Vicens Vives acaba de publicar este Diccionario escolar de la lengua española, de Enrique Fontanillo y Mª Isabel Riesco, en doble versión, libro+CD. El texto ha sido pensado específicamente para la educación Primaria, y en este sentido cuenta con más de 13.000 definiciones sencillas, ejemplos de uso, sinónimos y antónimos, así como con cuadros e ilustraciones que amplían y precisan los contenidos de la obra. Sin salir de los libros didácticos destinados al público infantil, la editorial SM presenta en su colección Saber dos títulos que unen el pasado remoto y el futuro posible. El primero de ellos, Dinosaurios, de David Unwin, ofrece los datos más recientes sobre estos horribles antepasados de sangre fría que entusiasman a los pequeños, con dibujos anatómicos y reconstrucciones precisas realizadas por ordenador. Dos especialistas en divulgación astronómica, H. Couper y N. Henbest, nos plantean por su parte otra cuestión de interés ¿Hay vida extraterrestre? El libro contiene, con ilustraciones de Luciano Corbella, un enfoque científico sobre la posibilidad de que haya vida inteligente en las vastas comarcas del universo, incluida la Tierra. Juan Pimentel Física de la Monarquía Ed. Doce Calles/CSIC Científico y viajero, el italiano Alejandro Malaspina (1754-1810) no fue un navegante al uso. Su expedición tuvo como objetivo una investigación de naturaleza social, todas sus indagaciones estuvieron guiadas hacia un descubrimiento de carácter político, antes que geográfico o natural. De este modo, Malaspina se propuso trasladar a su objeto de estudio el Nuevo Mundo, una visión propia del siglo de las luces: la imagen de un imperio idealmente naturalizado, el retrato de una realidad política el modelo colonial hispánico bajo los principios y las metáforas que le proporcionaba la filosofía natural. Al pensamiento y la trayectoria de Alejandro Malaspina está dedicado este trabajo del profesor Juan Pimentel, Física de la Monarquía, recientemente editado por Doce Calles/CSIC. La obra contiene un estudio brillante y exahustivo, que combina un extremo rigor en la exposición y el análisis del pensamiento político, con una vasta erudición en todo lo que se refiere a la andadura biográfica del personaje. Biografía intelectual, pues, exposición de una idea encarnada en la vida de un estudioso y navegante; que no renuncia sin embargo, en palabras del propio autor, a esa triple aspiración de persuadir, entretener y conmover, a ese algo de buena retórica solapado en todo estudio histórico, y quizá en toda ciencia. |
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| A VUELTAS CON EL CUENTO José María Merino (Comp Cien años de cuentos Ed. Alfaguara.
El cuento es una historia, más la cortesía de no dar el tostón. Es un argumento expurgado de paja; o una novela, podríamos decir, en la que el narrador tiene el encomiable sentido común de no describir detalladamente la vitola del puro que piensa fumarse el protagonista. La concisión del cuento es la prueba del nueve del escritor de historias, aparte de una muestra de amor al prójimo. Por sus mismas virtudes, por su capacidad para sumergirnos en una historia completa en el espacio de unas pocas páginas, el cuento literario parecería llamado a convertirse en el género-estrella de este fin de siglo. Con todo, el relato breve no acaba de quitarse de encima el sambenito de género minoritario, en parte por pura falta de costumbre del lado de los lectores; y en parte también por cierta inercia editorial, que sigue reclamando de los autores el novelón gordo y prieto, la ficción de aliento largo, supuestamente más comercial, o más visible, al menos, en los expositores de las librerías. Aun así, qué duda cabe de que algo se mueve en la vindicación del cuento y sus cultivadores; y al renacimiento del cuento español que se aprecia en las últimas décadas habrá de contribuir, sin duda, esta antología del escritor José María Merino, magnífico cuentista él mismo. Publicada por Alfaguara, Cien años de cuentos recoge una excelente muestra de lo que ha sido el cuento en lengua castellana a lo largo del siglo. Una obra de referencia, pues, en la que cabe elogiar lo cuidado de la edición, así como el criterio del antólogo, certero siempre en textos y autores. |
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